jueves, 27 de septiembre de 2012

TRABAJANDO HASTA LLEGAR A LA CIMA



El año pasado, Yuki Kawauchi alcanzó fama mundial con su tercer puesto (primer japonés) y un excelente crono de 2h08’37” en la Marathon de Tokyo.

Más allá del resultado deportivo (ya destacable por sí solo), lo que confería un grado de excepcionalidad al logro de Kawauchi, era el hecho de que se trataba de un “amateur”, un joven a punto de cumplir los 24 años, que trabajaba a jornada completa como administrativo en la Saitama Prefectural Kasukabe High School.

Desde que comenzara a trabajar en abril de 2009, el horario habitual de Kawauchi abarca desde la hora del almuerzo hasta las nueve de la noche, por lo que sus entrenamientos tienen lugar en la jornada matinal, acumulando unos 600 Km. al mes, casi siempre en solitario.

Anteriormente, y después de haber sido 4º, también en Tokyo, en 2010, Kawauchi rechazó ofertas de equipos deseosos de incluirle en sus filas, argumentando que las cosas le irían bien trabajando sólo. Incluso antes, ya había dado muestras de su ambición corriendo: en diciembre de 2009 había realizado 2h17’ en Fukuoka, después de pasar la media marathon en 1h03’44”, cuando su mejor marca hasta la fecha era 1h03’22” para los 21 Km (conseguidos, por cierto, en la ciudad de Ageo en 2008, en una prueba en la que bajaron de 1h10’ un total de 408 atletas).

Con su actuación en Tokyo el año pasado, Kawauchi obtuvo como premio un BMW de alta gama, valorado en 72.000 dólares (el cual regaló a su madre, viuda desde hacía siete años) y el derecho a representar a su país en el Campeonato del Mundo de Daegu 2011. Además, el salto cualitativo que supuso su actuación en la capital nipona, le reportó una beca anual de unos 18.000 dólares, así como un suplemento de otros 12.000 dólares como apoyo en su preparación para el Campeonato del Mundo.

A pesar de su juventud, el de Tokyo 2011 era el sexto marathon de la carrera deportiva de Kawauchi. Hoy, con 25 años, ya ha disputado un  total de 16 (seis en lo que va de 2012).

En la marathon del Mundial en Corea, disputada el 4 de septiembre, Kawauchi se clasificó en 18ª posición, obteniendo además la medalla de plata en la Copa del Mundo con su selección nacional. El día 6 llegó a su puesto de trabajo media hora antes de lo habitual, puesto que sólo había sido capaz de correr 30 minutos aquella mañana, debido al dolor en sus piernas. Fue recibido entre aplausos, y en la oficina mostró con orgullo la medalla conseguida para Japón.

Desde entonces, y antes de que finalizase el año, aún correría tres marathones más: en octubre hizo 2h14’ en Osaka, y en diciembre corrió en 2h09’ (Fukuoka) y 2h12’ (Hofu Yomiuri), con sólo catorce días entre ambas pruebas.


En la imagen, correspondiente a Fukuoka, podemos observar la expectación que genera este fenómeno en su país: tal y como indica el reloj al fondo, sólo han pasado 11 segundos desde que Kawauchi ha cruzado la meta.

En febrero de este año, Kawauchi, al igual que Haile Gebrselassie, no tuvo un buen día durante la disputa de la Marathon de Tokyo. Su actuación no estuvo a la altura del año pasado, y perdió la oportunidad de acudir a los JJOO de Londres.

Esto hizo que se replanteara el resto de la temporada, y en abril tomó parte en la Kasumigaura Marathon, con la idea de ejercer de “liebre” para su hermano pequeño, que quería correr en torno a 2h25'; sin embargo, acabó ganando la carrera en un tiempo muy cómodo (para él) de 2h22’, lo cual le permitió cubrir los últimos 2.195 metros de carrera en 6’09”.

NOTA: los 6’05” de Geoffrey Mutai en Eindhoven 2009 es el tiempo más rápido de todos los tiempos para ese tramo final en un marathon.

Dos semanas después, disputó su primera carrera en Europa, con un octavo puesto (2h12’) en la Marathon de Dusseldorf, y a principios de verano volvió a atreverse con la Okinoshima Ultramarathon, una carrera de 50 Km. en la que ya había tomado la salida el año pasado, como parte de su preparación para la marathon del Mundial de Daegu. En aquella ocasión, no terminó la prueba, puesto que sufrió un colapso que le llevó a perder la consciencia, y tuvo que ser retirado por las asistencias sanitarias a falta de sólo 600 metros para la meta. Este año, en cambio, rebajó el récord de la prueba en más de media hora, después de correr los 50 Km. a un ritmo medio de 3’25” cada mil metros, a pesar del calor y de las cuestas del circuito.

El resto del verano ha sido también muy movido para Kawauchi: dos semanas después del “ultra” de 50 Km., corrió en 2h13’ la Gold Coast Marathon, en Queensland (Australia), y entre agosto y septiembre corrió y venció en Hokkaido (2h18’) y en Sidney (2h11’), con tres semanas de diferencia.

Seis días después de su última marathon, Kawauchi ha vuelto a sorprender a propios y extraños: entre el 22 y 23 de septiembre mejoró sus marcas personales en distancias tan poco usuales ya para él como los 1.500 (3’50”) y 5.000 metros (13’58”).

Los próximos retos de Kawauchi pasan por el Campeonato del Mundo de Media Marathon (en Bulgaria, 6 de octubre), antes de buscar un crono en torno a 2h07’ en la Marathon de Fukuoka, en el mes de diciembre.

Al día siguiente, Kawauchi volverá a su puesto de trabajo, donde una vez más será recibido entre vítores y aplausos.

Pinchando en los enlaces, podrás ver un mensaje de Kawauchi para todos los corredores del mundo, y el tramo final de la Marathon de Tokyo 2011 (km. 36 a meta).