viernes, 10 de diciembre de 2010

2.609 DÍAS SIN TÍ; 35 AÑOS CONTIGO


Tito, 10/12/1975 - 19/10/2003

jueves, 9 de diciembre de 2010

LA EDAD DE ORO DEL MARATHON ESPAÑOL (y III)

En 1998, para el Campeonato de Europa de Budapest, no se pudo contar, por una u otra razón, con nuestras principales “puntas de lanza” de la especialidad. En esta ocasión, fueron los italianos (con el que sería campeón olímpico en 2004, Stefano Baldini, a la cabeza) los que reeditarían el triplete protagonizado por los españoles cuatro años antes. El mejor de los nuestros, en un gran cuarto puesto, fue el gallego José Ramón Rey (acreditado en 2h.10’:49”), a quien, por otra parte, debemos una de las mayores exhibiciones atléticas jamás vistas en nuestra tierra: nada menos que un fantástico registro de 2h.14’:56” conseguido en la Marathon de Toral de los Vados del año 2000.

En los llamados maratones “comerciales”, por el contrario, los españoles firmaron un año irrepetible:

En Londres, Abel Antón ganaba con la mejor marca de su vida (2h.07’:57”) y un último kilómetro increíble, cubierto en menos de 2’:50”. En esta ocasión estuvo bien acompañado por el debutante Julio Rey (entonces, dominador absoluto en campo a través en nuestro país, y que sería cuarto, con 2h.08’:33”).

En Tokio, el que vencía era Alberto Juzdado, con el roblano José Manuel García tercero (ambos, también con sus mejores registros de siempre, 2h.08’:01” y 2h.08’:40”), éxito que les reportó la felicitación personal de SS.MM. los Reyes de España, en viaje oficial a la capital nipona en aquellas fechas.

Pero lo que más se recuerda de aquellos meses es la dramática victoria de Fabián Roncero en Rotterdam: el madrileño no sólo conseguía batir el tope español (2h.07’:23”), sino que tuvo “contra las cuerdas” el legendario récord mundial del etíope Belayneh Densimo (2h.06’:50”).


Y llegamos a 1999, año en que la gran cita, el Campeonato del Mundo de Atletismo, se celebraba en Sevilla, con los españoles como grandes favoritos en la prueba de marathon, disputada en unas duras condiciones de calor.

Como sabemos, esa carrera supuso la consagración definitiva del soriano Abel Antón como leyenda viva del deporte español, y para siempre quedaría grabada en la memoria de los aficionados su entrada triunfal en un repleto Estadio de La Cartuja (al mismo tiempo, por cierto, que el asturiano Yago Lamela realizaba los saltos que le darían la medalla de plata en aquella cita).

Aún habría tiempo para algunas hazañas más a cargo de los corredores españoles, sobre del toledano Julio Rey, con sus medallas en campeonatos (plata en el Mundial de 2003, y bronce en los Europeos de 2002 y 2006) y sus cuatro victorias en Hamburgo, entre ellas un espectacular récord de España, 2h.06’:52”, aún vigente.

Mención especial merecen el balear Antoni Peña, un hombre que ya había corrido en 2h.11’ en el año 1992, con tan sólo 22 años de edad, y que muchos años después consiguió marcas de primer nivel mundial (2h.07’:34”, en su victoria en Otsu 2001), y el catalán Francisco Javier Cortés Huete, que llegó a correr en 2h.07’:48” en 2001, un año después de haber vencido en Ámsterdam.

Los últimos en acceder a este selecto grupo fueron dos atletas aún en activo: José Ríos conseguiría, al igual que Fiz y Peña, sus mejores prestaciones en el marathon japonés de Otsu, mientras que Chema Martínez, que debutó en 2002, daba a España el último de esta larga lista de éxitos, con su medalla de plata en el Campeonato de Europa celebrado en Barcelona el pasado 1 de Agosto.

En la actualidad, existe un grupo de atletas a los que les toca la difícil tarea de tomar el relevo de aquellos corredores españoles que dominaron el mundo en 42,195 kms.: Rafael Iglesias, Pablo Villalobos, Pedro Nimo, Nacho Cáceres, Javier Díaz,...

La Edad de Oro del Marathon Español

martes, 7 de diciembre de 2010

LA EDAD DE ORO DEL MARATHON ESPAÑOL (II)

Si en 1994 había tenido lugar la “explosión” de la que podríamos denominar “escuela española de marathon”, en 1995 llegaría la consagración definitiva: en abril, Fiz ganaba en Rotterdam con una gran marca (2h.08’:57”, récord de España), y en agosto ganaba el Campeonato del Mundo en Göteborg, “destruyendo” en los kilómetros finales al gran favorito, el mexicano Dionicio Cerón (tres años consecutivos ganador en Londres y, ese año, autor de la mejor marca mundial), en una lección magistral de cómo correr. De nuevo los “escuderos” Juzdado y García brillaban junto al vitoriano (5º y 6º, respectivamente).

Con su actuación el año anterior, los tres se ganaban su derecho a defender los intereses españoles en la marathon de los JJOO de 1996, en Atlanta. Fiz era el principal favorito, lo cual se había encargado de refrendar en el mes de marzo, con su victoria al sprint sobre el Bong-ju Lee.

El vitoriano había vencido al coreano (a la postre, subcampeón olímpico en Atlanta) en su casa, con la mejor marca mundial de aquel año (2h.08’:25”); sin embargo, en los Juegos, un error de cálculo del que luego se hablaría largo y tendido, propició que los tres hombres que marchaban por delante cobrasen una ventaja imposible de recuperar. Martín Fiz había conseguido un gran cuarto puesto, pero ello suponía la mayor decepción de su carrera deportiva…

Pero no fue lo único destacable del año olímpico: en febrero, Alberto Juzdado iniciaba su particular racha de éxitos en Tokio en los años pares, con un récord de España (2h.08’:46”) que, no obstante, apenas le duraría un mes. Por su parte, otro madrileño y, al igual que Juzdado, habitual en el circuito español de carreras en ruta, se incorporaba a la élite mundial: Fabián Roncero ganaba el Marathon de Carpi con 2h.09’:46”.

Y al igual que ocurriera cuatro años antes, una vez finalizados los Juegos, otro corredor español de gran clase en distancias inferiores, tomaba la decisión de pasarse al marathon, cansado de sufrir la tiranía ejercida por los atletas de África en las pruebas de pista. Sin una preparación específica, Abel Antón ganaba la Marathon de Berlín, apenas un mes después de haber tomado parte en la final olímpica de 10.000 metros.

La culminación de este proceso llegó en 1997, año en que el Campeonato del Mundo de Atletismo se celebró en Atenas, y cuya prueba de marathon discurriría sobre el trayecto que se supone siguió el soldado Filípides en el año 490 a.C. En tan legendario escenario, los españoles fueron los actores principales: el título se decidió en un “mano a mano” entre Abel Antón y Martín Fiz, resuelto, como sabemos, a favor del soriano, y la selección española que completaban Fabián Roncero, el leonés de La Robla José Manuel García (6º y 15º, respectivamente), Alberto Juzdado y Diego García (que no pudieron completar la prueba) fue recompensada con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes de aquel año.


En ese 1997, se habían pasado con éxito a la distancia el citado José Manuel García (2h.09’:30” en Londres) y, sobre todo, el gallego Alejandro Gómez. El que fuera niño prodigio de nuestro atletismo había batido en Rotterdam el récord de España con unos espectaculares 2h.07’:57”, cediendo por escaso margen frente al legendario portugués Domingos Castro.

También Fiz había iniciado su particular racha de triunfos en Japón (más concretamente en Otsu), una tierra en la que existe una gran devoción por la marathon, y donde todo un campeón mundial como el vitoriano era contratado para correr a cambio de un sustancioso “fijo de salida”. Fiz conseguía la que sería la mejor marca de su vida y su último récord de España (2h.08’:05”) que, no obstante perdería, en favor del gallego Gómez, sólo un mes más tarde.

viernes, 3 de diciembre de 2010

CUESTIÓN DE EDAD: DE WESLEY PAUL A ED WHITLOCK

La práctica de deportes de resistencia por parte de niños es un tema que siempre ha generado una gran controversia, existiendo la creencia generalizada de que es algo del todo desaconsejable.

En 2006, se hizo muy popular la historia de Buddhia Singh, un niño indio que llegó a correr 65 kms. en siete horas, a la edad de cuatro años. De hecho, lo programado era que completase los 70 kms. inicialmente previstos, pero el niño fue obligado a abandonar antes, tras sufrir un colapso.

El "entrenador" de Buddhia afirmaba que su deseo era el de convertir al niño en el mejor corredor de marathon del mundo; sin embargo, tras advertir serios riesgos para la salud del pequeño, se le prohibió tomar parte en cualquier carrera de larga distancia.

Parece lógico pensar que se exija una edad mínima para tomar parte en una marathon. Pero no siempre ha sido así…

De este modo, nos encontramos con la sorprendente historia de Wesley Paul, quien corrió su primera marathon a los 7 años de edad (4h.04’:08”), en Columbia (Missouri, USA) y que, con 8 años, en 1977, terminó la Marathon de Nueva York en 3h.00’:39”.


Es, además, la persona de menos edad que ha roto el muro de las tres horas: en Huntsville (Alabama, USA), en el año 1978, corrió la marathon en 2h.56’:57”, con tan sólo 9 años de edad.

A partir de entonces, Paul siguió corriendo maratones hasta su adolescencia, estableciendo mejores marcas mundiales en su edad hasta que, a los 15 años, en Houston, hizo su mejor marca personal de siempre, con 2h.38’.

Después de sufrir varias lesiones, decidió centrarse más en sus estudios, abandonando la competición, pero sin dejar de correr del todo. Así, durante su primer año en la Universidad de Harvard, corrió la Marathon de Boston, sin dorsal, en 2h.32’.

A finales de los años setenta, un entrenador de California se atrevió incluso a pronosticar que Paul sería la primera persona en correr una marathon en menos de dos horas… Sin embargo, lo cierto es que en la actualidad, cuando Wesley Paul cuenta con 41 años de edad, nada sabemos de sus resultados como corredor adulto.

En el lado opuesto, nos encontramos con que, en deportes de resistencia, es común que se alcance un gran rendimiento a edades más avanzadas que en el caso de disciplinas más “explosivas”. No obstante, existen casos en los que más parece que el tiempo no haya pasado para algunos atletas.

Así, la decisión de adelantar desde los 40 hasta los 35 años la edad en que, en atletismo, se pasa a la categoría “master”, hace que nos encontremos con que la mejor marca en marathon para veteranos (2h.03’:59” del etíope Haile Gebreselasie, conseguida en Berlin 2008) es, a su vez, la MEJOR MARCA MUNDIAL DE TODOS LOS TIEMPOS.

El resto de mejores marcas mundiales, según grupos de edad, son las siguientes:

Mayores de 40 años: 2h.08’:46” del mexicano Andrés Espinosa, en Berlin (GER), en 2003

Mayores de 50 años: 2h.19’:29” del sudafricano Titus Mamabolo, en Durban (RSA), en 1991

Mayores de 60 años: 2h.36’:30” del japonés Yoshihisa Hosaka, en Oita (JPN), en 2009

Mayores de 70 años: 2h.54’:48” del canadiense Ed Whitlock, en Toronto (CAN), en 2004

Whitlock posee, además, varios récords mundiales más para mayores de setenta años (por ejemplo, 10.000 metros en 38’:04”), y es la persona de más edad que ha roto el muro de las tres horas: en Rotterdam, en el año 2005, corrió en 2h.58’:40”, a los ¡¡¡74 años de edad!!!

Su mejor registro personal lo había conseguido en su “juventud”, al correr la marathon en 2h.31’ a los 48 años de edad.

Mayores de 80 años: 3h.39’:18” del australiano Robert Horman, en Brisbane (AUS), en 1998

Mayores de 90 años: 5h.40’:04” del indio Fauja Singh en Toronto (CAN), en 2003