martes, 15 de septiembre de 2009

FABIÁN RONCERO

Estrenamos sección recordando la figura de uno de esos atletas que levantan pasiones por su inmensa calidad, por su valentía a la hora de afrontar la competición y por su derroche de garra y pundonor cada vez que se calzan los clavos o las "voladoras".

Fabián Roncero Domínguez (Madrid, 1970) destacó desde muy joven en las pruebas de asfalto del circuito nacional, hasta que se instaló definitivamente en la élite al proclamarse campeón de España de medio marathon en 1995. Ese mismo año había debutado en los 42,195 kms., siendo 15º en Londres con un registro de 2h.14':36" con sólo 24 años de edad.

A pesar de carecer de un palmarés tan brillante como otros de los grandes fondistas españoles (Abel Antón, Martín Fiz, Julio Rey o Chema Martínez), Fabián Roncero llegó donde nadie más llegó. Y es que consiguió victorias y récords que hoy en día no están al alcance de nadie en nuestro país...

Su primer gran salto de calidad tuvo lugar en 1996, cuando consiguió romper la barrera de las 2h.10' en marathon, al ganar en Carpi con 2h.09':43". A modo de anécdota, el propio Fabián contaba cómo, al quedarse en solitario al frente de la carrera, un ciclista se situó a su altura para indicarle "vas a 20 por hora". Era "El Pirata", Marco Pantani.

Al año siguiente, durante la marathon del Campeonato del Mundo de Atletismo en Atenas, un todavía semi desconocido Roncero, se situaba al frente del grupo durante buena parte de la carrera. No obstante, su generosidad en el esfuerzo acabó pasándole factura, y Fabián "sólo" pudo ser sexto en una carrera que todos recordamos por el gran duelo entre Abel Antón y Martín Fiz por la medalla de oro. Con los puestos 1º, 2º y 6º de la clasificación individual, España se alzó con la Copa del Mundo de Marathon, y este logro sería reconocido también con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes.

El año 1998 fue uno de los mejores de la carrera deportiva de Roncero: en el Campeonato del Mundo de Campo a Través, celebrado en Marrakech en el mes de marzo, se permitió el lujo de liderar la prueba en sus dos primeros kilómetros (con un primer mil cubierto en 2':42"). Cuando los atletas africanos se dirigían a él para indicarle que no hacía falta ir tan deprisa, Fabián gesticulaba como queriendo decir "pero si tampoco vamos tan rápido...". Al final fue 10º, cediendo sólo ante el portugués Domingos Castro por el título honorífico de primer atleta no africano.

Con estos antecedentes, todo el mundo sabía que Fabián tenía en sus piernas un "marcón" en los 10.000 metros. La oportunidad para demostrarlo llegó al mes siguiente, con la disputa de la Challenge Europea en Lisboa. En esta ocasión, el gran duelo mantenido con el portugués Antonio Pinto y con el alemán Dieter Bauman, llevó a Roncero a pulverizar el récord de España. Sus 27':14".44 se quedaban a sólo 63 centésimas de segundo de ser también récord de Europa.

Como colofón, el 19 de abril, Fabián se situaba en la línea de salida del Marathon de Rotterdam con el firme propósito de atentar contra el récord del mundo (2h.06':50"), vigente desde 10 años antes. Después de correr casi toda la carrera a ritmo claramente inferior a ese registro, la prueba adquirió tintes dramáticos cuando, ya en solitario, Roncero se ve obligado a detenerse temporalmente en el kilómetro 39 a causa de problemas musculares. En el kilómetro siguiente, dos nuevas paradas dan al traste con el ambiciosio propósito del madrileño. No obstante, Fabián ha realizado una gran marca de 2h.07':26", nuevo récord nacional.

Sin embargo, para la gran cita de ese verano (Campeonato de Europa, en Budapest), es baja por lesión, con lo que pierde una gran oportunidad de conseguir su primer gran éxito en un campeonato internacional.

Los años siguientes fueron bastante irregulares para Fabián: en 1999 obtuvo grandes resultados, al proclamarse campeón nacional de cross y ser segundo en Rotterdam, mejorando en 3" su propio récord de España de marathon. Sin embargo, en la gran cita del año (Campeonato del Mundo, en Sevilla), Roncero abandona en el inolvidable marathon ganado por Abel Antón.

Por su parte, en 2000 se decanta por la pista frente a la ruta, y no obtiene plaza para participar en los JJOO de Sidney. En consecuencia, decide tomar parte en un marathon de otoño: los tests indican que se encuentra en el mejor momento de su vida deportiva; sin embargo, su participación en Berlín se salda con un abandono...

No obstante, el año 2001 nos trae de vuelta al mejor Fabián: en el Campeonato de España de Cross da una auténtica exhibición en el duro circuito de Culleredo (A Coruña), superando con gran autoridad a todos los especialistas del panorama nacional.

Aprovechando su gran momento de forma, el 1 de abril establece un estratosférico récord de España de media marathon en Berlín, con 59':52". Es el segundo atleta de raza blanca (tras el portugués Antonio Pinto) que corre la distancia en menos de una hora. Pocas horas antes ha conocido la noticia de la muerte de su compañero Diego García, y a él dedica el triunfo.

En ese mismo año, para el Campeonato del Mundo en Edmonton, se decide por la distancia de los 10.000 metros en pista, firmando una de las mejores actuaciones que hayan podido verse nunca en un fondista español: a falta de sólo una vuelta para el final, Roncero se encuentra en el grupo de cabeza, junto a su amigo Pepe Ríos y los grandes corredores africanos del momento. Fabián ha sido 5º en la que muchos consideran la mejor carrera de su vida.


Los años siguientes, a pesar de no ser tan brillantes, nos ofrece algunas pinceladas del mejor "Fabi": en 2002, en el Campeonato de Europa de Cross celebrado en Medulin, se alza con la medalla de bronce después de correr varios kilómetros con una sola zapatilla, ya que ha perdido una al principio de la prueba. En 2003 obtiene su tercer título de campeón de España de campo a través.

A partir de entonces, las lesiones han obligado a Fabián a abandonar la élite; sin embargo, ha continuado con su pasión por el atletismo, participando en carreras populares, y dejando también algunos destellos de su enorme calidad, como en 2007, cuando se proclamó sub-campeón de España de Marathon.

La leyenda de Fabián Roncero está salpicada de muchos más grandes momentos y anécdotas, como cuando en 1998 venció en la prestigiosa San Silvestre Vallecana Internacional, corriendo como un popular más (ya que la organización había optado por no contratarle), o cuando, en 2003, junto con su amigo Pepe Ríos, cubrió parte del recorrido del MAPOMA ataviado con un disfraz de esqueleto, o su "pique" con el gran Gebrselassie,...

Roncero señalaba al italiano Salvatore Antibo como uno de sus grandes ídolos atléticos, "uno de esos atletas que te hacía levantarte del sillón". Sin duda que somos muchos los que pensamos lo mismo del propio "Fabi".

5 comentarios:

Guillermo dijo...

+1, yo soy de los que vibré con él hasta sus últimas competiciones. La verdad es que es mi ídolo atlético de toda la vida. Ha sido un gustazo leer esta entrada sobre él. Muchas gracias.

JAVI VEGA dijo...

Recuerdo como si fuera ahora los últimos kms del Marathon de Rotterdam, desde el sillón pegado a la tv, empujándole cuando se detuvo por los calambres, que impotencia, iba en tiempos de Record del Mundo, ¡ que pena ! IMPRESIONANTE. Que recuerdos, que pedazo atleta.

MAKY dijo...

QUE PASA FIUR, ME DIJO EL "GUSARAPO", QUE ESTAS UN POCO TOCADO , QUE NO SEA NADA, UN POCO DE REPOSO, UNAS CAÑITAS A VOLVER "AL TUTE".
PD. HEY¡¡¡¡ COMO MOLA TU NUEVA PORTADA DEL "FIURBLOG" JEJEJEJE...
HABER SI ALGUN DÍA CAMBIO YO LA MIA, QUE YA HUELE.....NOS VEMOS.

gus dijo...

joder fiur;vaya poder de recopilción de datos;y seguro que sin echar mano de una simple revista de hace unos años, o de alguna prueba grabada,no,que eso va en contra de tus principios;¡vaya bestia!;muy buena entrada;venga puta,y a cambiar el chip respecto a tu lesión,y a correr en New York a disfrutar.BUENO Y COMO EN ÉSTO DEL INTERNÉ SOY CASI VIRGEN,EL PRIMER CORREO TE LO MANDÉ A TI,PUES EL PRIMER COMENTARIO DE UNA ENTRADA,PUES A TI TAMBIEN.UN SALUDO A TODOS

Daniel Martínez Silván dijo...

Muy grande el amigo Fabián... Tenía algo que ninguno de los grandes ha tenido, no sé si el carisma, la calidad, o ese puntito de locura. tardará en llegar alguien igual